Con enfoque en las comunidades LGTBQIA+, Vestigio Futuro, es un proyecto que busca propiciar espacios para visibilizar y compartir reflexiones sobre las memorias, patrimonios y archivos disidentes. La primera versión de este encuentro internacional se llevó a cabo durante noviembre de 2025, en la Cineteca Nacional, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y NAVE, Centro de Creación y Residencias Artísticas. Se trató de un evento inédito que contó con el apoyo del Fondo del Patrimonio Cultural, en la modalidad de organización y producción de encuentros referidos a patrimonio cultural.

Este encuentro se propone como un espacio de formación, valoración y promoción del patrimonio cultural –material e inmaterial–, de las memorias LGBTQIA+ desde una perspectiva comunitaria y postcustodial. Su objetivo fue generar instancias de reflexión para artistas, investigadores y grupos históricamente marginados y establecer puentes entre comunidades e instituciones.
En este contexto se reunió a colectivos, organizaciones, artistas, activistas e investigadores, tanto nacionales como internacionales, para reflexionar en torno a las prácticas de memoria y archivo, además del estado actual del patrimonio disidente. En esta instancia, participaron Débora Pazetto, artista y académica de Brasil, Rudá Guedes Lemos (ciber_org), artista e investigador transmasculino de Brasil; Joanna Leoni, investigadora y artista travesti de Brasil; Abigail Galindo, co-fundadora del Archivo Honduras Cuir; Alejandro de la Fuente, investigador y coordinador CEDOC-CNAC; Rox Gómez Tapia, investigadore, performer y coordinadore del Centro de Estudios Cuir del Sur; Alexa Soto, integrante del Sindicato Amanda Jofré; Sandra Peña y Bárbara Aracena, presidenta y vocera delSindicato Afrodita, Yadriel e Ikigai, del colectivo y archivo Memoria Transmasculina; Mariano Barahona, de Archivero Disidente; Cam Castro, del colectivo de investigación y creación Biblioteca Cuir; Antonia D´Marco, docente e investigadora, Gonzalo Medina, investigador del proyecto Perfoqueer; Erika Montecinos, periodista, escritora y activista lesbofeminista, integrante del colectivo Rompiendo el Silencio; Cristian Aravena, investigador de Cuerpos transitivos; Nicolás Videla y Anastasia Benavente, directoras del documental El prontuario de Madame Wittmann; Jorge Zambrano, integrante de Casa Taller Teatro Sur; Ronald Colina del archivo comunitario Un Cuerpo en Expansión (Mapa LGBTI+), sobre VIH en Chile; y Cats Castillo y Vigo Ibáñez, del Bloque Old Way Zamudio.
Durante el encuentro, programado por tres días, se desarrollaron jornadas de reflexión con foco en las comunidades participantes, y también mesas de conversación abiertas al público.
Reflexiones e intercambio de experiencias
Las jornadas de la mañana del encuentro Vestigio Futuro comenzaron con la sesión titulada “Materiales y pasiones archivados”. Este espacio de co-formación y autoformación se centró en poner en común conocimientos, preguntas y tensiones a través de un diálogo comunitario y transversal entre las comunidades y proyectos invitados. La finalidad de esta jornada fue sortear la injusticia epistémica, material y política, explorando las diversas maneras en que las comunidades participantes, proyectos, artistas e investigadores han resistido en sus cuerpos y trabajos de memoria. El objetivo de esta primera jornada fue ampliar la comprensión sobre la relación entre los objetos y su contenido, considerando a los archivos como portadores de acontecimientos históricos. La dinámica propuesta fomentó la interconexión entre los conocimientos previos y las nuevas ideas que emergieron durante las discusiones.
La jornada continuó el 4 de noviembre con el tema “Métodos promiscuos y sucios del archivo”. El objetivo de esta sesión fue reflexionar sobre los métodos singulares que cada proyecto ha desarrollado para buscar, encontrar y activar archivos y memorias. Se plantearon interrogantes sobre los procedimientos intuitivos y de autoformación que han guiado a los participantes en sus decisiones sobre qué conservar y qué descartar. Además, se discutió la preservación y conservación de los archivos como actos de no intervención, cuestionando cómo estos enfoques pueden generar distancias en la relación con los objetos.
Para cerrar estas jornadas, se llevó a cabo una potente conversación e intercambio con parte del equipo del MMDH, liderado por Noah Salazar, asistente de documentación y Encargado del Archivo Sonoro y Radial, donde los participantes pudieron visualizar algunos de los materiales referidos a estas temáticas más importantes del museo. Esta experiencia incluyó documentos y otros registros de prensa de donantes como Erika Montecinos, Marcos Ruiz y Victor Hugo Robles, lo que permitió conocer la diversidad de colecciones y fondos presentes en el museo. Posteriormente, se realizó una visita guiada al MMDH y su archivo audiovisual, brindando a lxs asistentes la oportunidad de explorar más a fondo el trabajo de preservación y activación del museo.





Mesas abiertas de conversación y diálogo
Por las tardes, las mesas de conversación realizadas durante el evento abordaron temáticas cruciales en el contexto latinoamericano, cada una con un enfoque particular que fomentó el diálogo y la reflexión. En la mesa titulada “Nuestras prácticas generan destellos”, se exploraron las prácticas artísticas relacionadas con archivos y memorias sexo-género disidentes. Esta intervención permitió a lxs participantes compartir experiencias, reflexiones y pasiones que rodean sus procesos creativos, destacando su riqueza y diferencia contextual. Por otro lado, “¿Qué tocó la carne?” se centró en la genealogía seropositiva, entendida como un espacio afectivo y político que genera memorias y archivos sobre las interacciones entre cuerpos, invitando a la reflexión sobre las experiencias vividas en el territorio local y nacional.
Otra mesa, “Posibilidad de reescritura”, convocó a reflexionar sobre las experiencias transmasculinas y transterritoriales, desbordando las fronteras de género y territorio, y configurando un campo en constante movimiento entre archivo, investigación y creación artística. Finalmente, “Cómo hacer de la imaginación un vestigio” se enfocó en las experiencias trans y travestis en América Latina, explorando cómo la memoria y los lenguajes artísticos se convierten en herramientas de resistencia. Este espacio buscó reflexionar sobre el papel de la imaginación en la representación de trayectorias, cuerpos y deseos, especialmente en un contexto social y político donde estas memorias han sido sistemáticamente silenciadas y perseguidas.
***Revisa aquí la transcripción de las mesas de conversación abiertas al público.


Taller de cierre y sistematización: Fugas del archivo y el patrimonio
Como cierre de este primer encuentro, Proyecto Arde facilitó una jornada de sistematización diseñada para explorar las experiencias de cada comunidad y sus huellas materiales. El taller se propuso como un espacio de decantación afectiva y metodológica, vinculando lo compartido en los días previos con estrategias concretas de resguardo y descripción para las prácticas diversas de cada comunidad.


La jornada comenzó con un ejercicio de Taxonomía Controlada, una herramienta tradicional de la archivística que aquí fue subvertida. A partir de un glosario de términos generados colectivamente en el pre-encuentro ocurrido en julio, lxs participantes dispusieron estos conceptos en el suelo del salón, habitando el espacio físico para establecer distancias, proximidades y jerarquías según sus propias metodologías y afectos.
Uno de los hitos centrales fue la descripción comunitaria y especulativa en una ficha. Cada proyecto puso en común un material de su archivo para que fuera descrito por otrx compañerx del encuentro. Este ejercicio de mirada cruzada permitió que el documento no fuera solo un objeto estático, sino un activador de nuevos relatos. Luego, mediante el uso de lanas, se generó una red visual de vínculos entre los documentos, las palabras y las trayectorias presentes, graficando un mapa de relaciones inesperadas que desbordaron las categorías iniciales.
El taller concluyó con un círculo de reflexión en torno a las fugas del archivo. Al observar este mapa visual desde arriba, nos preguntamos por los acuerdos y desacuerdos que surgen al trabajar desde la memoria disidente. Se conversó sobre cómo las metodologías del archivo interpelan y facilitan las prácticas de los archivos disidentes, reconociendo que el archivo no es solo un depósito de pasado, sino una herramienta de activación e imaginación de futuros desde el presente.
Como gesto final de circulación de saberes, desde Proyecto Arde se compartió un fanzine que recopila de manera accesible herramientas de gestión documental (construído colectivamente con la Colectiva Luisas y HAMBRE HAMBRE HAMBRE), reforzando la idea de que la memoria, al igual que los cuerpos que la sostienen, debe permanecer en movimiento, mutando y desbordando los márgenes.







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