Las editoras de Futuress reflexionan sobre la política feminista de transportar historias a través de fronteras afectivas, geográficas y lingüísticas.

A principios de 2024, la editorial japonesa Troublemakers se acercó a Futuress con la idea de traducir algunos de nuestros textos al japonés y publicarlos como un pequeño libro. El libro, titulado デザインはみんなのもの (El diseño es para TODOS), reúne cinco textos de Sinem Görücü, Nina Jun Yuchi, Karoline Buer, The Big Fat Bao y Noura Tafeche, seleccionados de las cerca de 140 historias publicadas por Futuress desde su creación a finales de 2020. Esta selección no pretende mostrar lo «mejor» ni ningún otro superlativo cualitativo de los textos de Futuress; más bien, refleja las luchas continuas de las prácticas feministas en la vida cotidiana. Los editores de este libro, Manami Inoue y Yuto Miyamoto, estaban decididos a ofrecer al público de habla japonesa una mirada a historias nacidas de las urgencias dentro de la comunidad Futuress, en particular aquellas que dialogan con las urgencias contemporáneas del público japonés.
Escribir el prólogo del libro se convirtió en una oportunidad para nosotras, como editoras de la plataforma, para reflexionar sobre la política y la promesa de la traducción como práctica feminista. Nuestros ensayos traducidos no pretenden ser representativos ni aspiran a establecer un canon. Por el contrario, cada historia, haciéndose eco de las palabras de Sara Ahmed, es un ladrillo en el proyecto continuo e inacabado de construir mundos feministas. Del mismo modo, aunque este prólogo fue escrito pensando en el libro japonés, expresa una comprensión más amplia de la traducción como una práctica relacional. La traducción, en este sentido, no se trata únicamente de tender puentes entre lenguas, contextos y audiencias, sino de crear caminos para la solidaridad: de aprender a hablar junto a otrxs, en vez de hablar por ellxs, y de fortalecer los lazos con otras profesionales y pensadoras.
Esta práctica ya se había iniciado en 2022 a través de nuestra colaboración continua con la revista brasileña Piseagrama, cuyos textos hemos estado publicando bajo la sección TRAVESSIAS—CROSSINGS; ahora se ha expandido a través de esta colaboración con Troublemakers, y está lista para continuar con más colaboraciones en el horizonte. Estos esfuerzos no son puntos finales, sino puntos de referencia, recordatorios de que las publicaciones feministas, al igual que los feminismos, son prácticas que dan cabida a la multiplicidad, la transformación y la imaginación colectiva.
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La traducción es una práctica feminista. Es una labor de cuidado que se extiende a través de fronteras para escuchar, sostener y transportar significados de un lugar a otro. Traducir es afirmar que ninguna voz está demasiado lejos, que ninguna historia es demasiado ajena, que ningún conocimiento o saber es demasiado oscuro para ser compartido. Es un acto de generosidad y humildad, un reconocimiento de que las fronteras de una lengua, una visión de mundo o un sistema de significados no son los límites de lo que se puede pensar, sentir o comprender. La palabra inglesa «translation» (traducción) remonta sus orígenes al latín translatio, compuesto por trans («a través» o «más allá») y latus («llevar» o «traer»). En su esencia, translatio evoca la imagen de algo que es transportado: como la corriente de un río que lleva una hoja a la orilla opuesta. El verbo «traducir» conserva este sentido de movimiento, de cruzar umbrales de un espacio a otro. Pero la traducción es más que un simple cruce; es una transformación, una reimaginación.
Es un acto impregnado de una promesa feminista: la promesa de tender puentes sobre las divisiones; de hacer que los significados sean accesibles a través de las diferencias; de tejer alianzas políticas, culturales y afectivas que trasciendan los límites del lenguaje y las fronteras de los estados-nación. Reconoce que el lenguaje nunca es neutral, sino profundamente político, moldeado por historias de poder y opresión. La traducción, en su sentido más profundo, tiene el poder de reconfigurar relaciones, de expandir el alcance de las voces y de construir solidaridades que transformen la forma en que imaginamos y creamos futuros comunes.
En Futuress, creemos e en el potencial transformador de esta promesa. Como una plataforma híbrida —a la vez plataforma editorial y comunidad de aprendizaje— dedicada a los feminismos, el diseño y la política, la traducción está incrustada en nuestra práctica diaria. Nuestros textos se escriben desde múltiples disciplinas, abordando temas con una perspectiva feminista y revelando el papel del diseño en cuestiones sociopolíticas. Aunque actualmente solo publicamos en inglés —una realidad que esperamos cambiar en el futuro—, el inglés no es la primera lengua de la mayoría de nuestrxs colaboradorxs, autorxs y editorxs. Con autorías dispersas en cinco continentes, esta distribución global añade complejidad a nuestro trabajo: incluso dentro de los textos en inglés, nuestro proceso editorial es una navegación y traducción constante entre lenguajes, culturas, territorios y experiencias individuales. Nos involucramos en la tarea minuciosa de tender puentes, planteando preguntas políticas sobre cuánta explicación y contextualización debe acompañar a cada texto. Consideramos las dinámicas de poder en juego: ¿Explicar demasiado o muy poco reproduce ciertas jerarquías? ¿Por qué los términos provenientes de culturas hegemónicas suelen quedar sin cuestionamientos, mientras que aquellos de culturas marginalizadas se sobreexplican con notas al pie de página y advertencias? ¿Qué términos no son traducibles y es mejor mantenerlos en su idioma original? Como editoras, adoptamos una postura política deliberada, optando por no sobreexplicar, mientras mantenemos el compromiso de hacer que nuestros textos sean accesibles a una audiencia amplia.

Esta postura está íntimamente conectada con la promesa de la traducción, que implica crear un puente externo. En este punto, creemos que el acto de conectar no es meramente un movimiento espacial, en el que los textos que lees viajan desde Brasil a Estados Unidos, desde Argentina a Sudáfrica, desde China a India, desde Noruega a Palestina, desde Turquía a Zimbabue y más, hasta llegar a tus hogares, cafeterías, autobuses y trenes, o donde sea que te sumerjas en las historias de nuestras autoras. Más importante aún, gracias a esta movilidad, estas historias feministas trascienden sus orígenes; dejan de ser relatos de un solo lugar para convertirse en parte de una fuerza creciente, un movimiento que cruza y poliniza distintas localidades y espacios.
Además, acercar el trabajo de Futuress a diferentes audiencias lingüísticas tiene un significado personal para nosotras. Como persona germano-japonesa que creció hablando principalmente alemán, el «japonés perdido» de Mio a menudo generó una sensación de desconexión y un deseo de tender puentes por otras vías. Como una identidad que en japonés se denomina ハーフ (hāfu, «mitad») y que está ampliamente conectada con nociones de estar en un espacio intermedio o división, leer otras historias de la diáspora y conectar a través de la desconexión es una forma de reconocer que lo intermedio, el “entre”, ese puente, puede ser un espacio comunitario en sí mismo, compartido y habitado por muchas personas con diversas culturas e historias. Como escribe la autora Gloria Anzaldúa en el prólogo de This bridge we call home (Este puente que llamamos hogar), «tender puentes es intentar construir comunidad». Al mismo tiempo, acercarse a una audiencia japonesa a través de la traducción es un acto de reconexión por otros medios: una reconexión que, en lugar de ver un idioma perdido como una barrera, reconoce que la conversación es más que palabras. En este sentido, la traducción alberga la esperanza de conectar más allá de lo dicho.
Por su parte, Maya navega a diario por múltiples ámbitos lingüísticos, preguntándose continuamente qué significa habitar diferentes idiomas al mismo tiempo. ¿Qué significa intentar reaprender yídish, una lengua perdida hace dos generaciones? ¿Cómo la transforma el constante cambio entre inglés, hebreo, francés, español, alemán y polaco —que van desde su lengua materna hasta idiomas en los que es fluida, pasando por lenguas adoptadas como el español, cargado de amor y vínculos familiares? ¿La convierte cada lengua en una persona distinta o, como sugiere la autora Mónica Zwaig, radicada en Buenos Aires, le despierta una especie de desarraigo?
Zwaig, que escribe en español rioplatense —una lengua materna que nunca aprendió del todo en su infancia, creciendo como hija de exiliados argentinos en Francia— lo llama “una cuestión de honor ya, no tener arraigo”. El lenguaje no solo expresa: también configura y desplaza, llevando consigo un peso afectivo propio. No se trata solo de palabras, sino de cómo ellas nos sostienen, incluso cuando se nos escapan. La traducción, entonces, no es solo el acto de cruzar de una lengua a otra; es una práctica de creación de mundos. Traducir es también transformar.
En Futuress, la traducción ocupa un lugar central en nuestro trabajo. Nos permite tejer conexiones entre feminismos, diseño y política a través de contextos y continentes. La comunidad reside en el corazón del trabajo de Futuress. Siguiendo las ideas de nuestra querida autora y académica Sara Ahmed, entendemos el «feminismo como un proyecto de construcción». El acto de traducir representa un paso más cerca de la promesa de la creación de mundos feministas, tendiendo puentes entre espacios, creando movimientos, intercambiando ideas políticas y promoviendo el aprendizaje a través de las diferencias: la promesa del otro modo (otherwise). Este movimiento subraya el potencial transnacional de la política feminista, creando puentes, bloques, uniones, redes de solidaridad, alianzas y colaboraciones. De esta manera, la traducción se convierte en una forma de activismo político, una intención deliberada de crear relaciones que nacen en lo local pero se extienden mucho más allá de los contextos sociopolíticos inmediatos.
La traducción feminista, por lo tanto, conlleva una responsabilidad: no borrar las diferencias, sino honrarlas; crear espacio para la multiplicidad mientras se tienden puentes sobre las divisiones. De este modo, la traducción se convierte en una herramienta de solidaridad, un medio para construir alianzas a través de las fronteras y fomentar una política colectiva de cuidado. Ofrece una forma de imaginar y llevar a cabo futuros feministas; futuros en los que el conocimiento circula libremente, las voces silenciadas durante mucho tiempo encuentran resonancia y las conexiones se forjan no en la semejanza o uniformidad, sino en el compromiso compartido de justicia.
En este sentido, la traducción se convierte en algo más que un simple ejercicio lingüístico: es una promesa, y nos permite forjar nuevas posibilidades para la historia, la práctica y la enseñanza, en nuestro caso, del diseño. En esta promesa, recurrimos a la metáfora de Gloria Anzaldúa, quien, en su obra fundamental Borderlands/La Frontera, habla de vivir en dos orillas opuestas a la vez. Anzaldúa enfatiza el poder transformador de tender puentes para cultivar una nueva conciencia. De manera similar, la traducción busca facilitar el movimiento entre diferentes sistemas de pensamiento, un desaprendizaje radical de las normas dominantes y la creación de nuevas alianzas. Si bien la traducción rara vez es sencilla, y a menudo resulta desordenada y compleja, es precisamente en ese desorden donde reside su poder transformador. Traducir es abrazar la complejidad, coexistir con la diferencia e imaginar caminos a seguir juntas.
Créditos
Autoras: Mio Kojima y Maya Ober.
Mio Kojima es profesorx de diseño, editorxe investigadorx germano-japonesx centradx en las políticas del conocimiento y la justicia social. Desde 2023 es coeditorx de Futuress.
Maya Ober es antropóloga conversa, diseñadora, editora, educadora, estudiante y activista, cuyo trabajo busca reimaginar el mundo académico y las instituciones desde una perspectiva feminista. Es coeditora de Futuress, además de co-conceptualizar los proyectos Imagining-Otherwise e iniciar Feminist Curricula.
Imágenes: Troublemakers, una revista independiente con sede en Tokio que cuenta historias de inadaptados.
Texto original: Publicado en inglés el 24 de diciembre de 2024 en Futuress, una plataforma digital donde convergen el feminismo, el diseño y la política.
Este artículo es una versión editada de un texto publicado por primera vez como prólogo en el libro Design is for EVERYBODY (デザインはみんなのもの) editado por Troublemakers Publishing, en noviembre de 2024.
Título original: The promise of Translation
Traducción al español: Katha Eitner (Arde).
Esta publicación forma parte de una colaboración entre Arde y Futuress, un experimento editorial que busca ampliar la circulación de contenidos entre distintas lenguas y territorios. Traducimos textos del inglés al español y del español al inglés, para que estas historias resuenen en más personas y contextos. Así, algunos textos de Futuress se leen en español desde Arde, y otros de Arde se traducen al inglés para ser compartidos por Futuress.
Agradecemos a quienes generosamente comparten sus textos e imágenes para hacer posible estas traducciones.
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