En abril de 2026 nos enteramos del fallecimiento de Amaya Clunes (1940–2026), pionera del diseño escénico en Chile y una figura fundamental para la historia del teatro nacional. Aunque han pasado algunos meses, no queríamos dejar de dedicar unas palabras de despedida y homenaje a esta inspiradora diseñadora teatral, cuya trayectoria abrió camino para nuevas generaciones de creadoras en áreas como la escenografía, el vestuario y la iluminación.

Su trabajo atravesó algunas de las producciones más importantes del teatro chileno, entre ellas Ánimas de día claro, Los invasores, El círculo de tiza caucasiano y Romeo y Julieta. Fue parte de una época especialmente fértil para el teatro latinoamericano, colaborando con figuras como Víctor Jara, Bélgica Castro, Alejandro Sieveking, Atahualpa del Cioppo e Isidora Aguirre.

Creadora incansable, Amaya continuó desarrollando su trabajo durante el exilio en Hungría y Canadá. En esos años impulsó proyectos culturales y educativos, dirigió un programa de televisión para niños en Budapest y realizó la película de animación El copihue rojo, una obra que buscaba mantener vivos los vínculos con Chile para las niñas y niños que crecían lejos de su país.

Arde tuvo el privilegio de trabajar junto a Amaya en la construcción de su colección digital, realizada en el marco del proyecto Huellas Mujeres. Durante ese proceso, ella compartió fotografías, bocetos, documentos y relatos que daban cuenta de una trayectoria excepcional y de una manera profundamente humana de entender el teatro: como un espacio de amistad, aprendizaje colectivo, ternura y comunidad.
Mientras preparábamos junto a la Asociación de Diseñadores Escénicos (Descenicos) una publicación de homenaje en redes sociales, revisando fotografías y documentos de su archivo, nos encontramos con un material que había permanecido inédito: una entrevista grabada el 30 de noviembre de 2021 que, por distintas razones, nunca habíamos compartido.
Hoy la publicamos, casi cinco años después:
Hay registros que adquieren un nuevo valor con el paso del tiempo. Cuando una persona ya no está, escuchar nuevamente su voz, verla mostrar espontáneamente sus maquetas, libros y materiales de trabajo, o reflexionar sobre su trayectoria, nos permite acercarnos de otra manera a una vida dedicada a las artes.
En esta conversación, realizada durante el proceso de construcción de su colección digital en Arde, Amaya comparte recuerdos, experiencias y reflexiones sobre el teatro, el diseño escénico y los múltiples caminos que recorrió como creadora. Es un testimonio valioso no solo por lo que cuenta, sino también por la generosidad con que abre su mundo y comparte una forma sensible y profundamente comprometida de comprender el trabajo artístico.
“Fue un acierto haberme dedicado al teatro. Me pude desarrollar como persona y creadora”, expresó durante una de nuestras conversaciones.
Hoy recordamos a Amaya y agradecemos su generosidad, su imaginación y el legado que deja en el teatro chileno y en todas las personas que tuvieron la fortuna de conocerla, trabajar con ella o aprender de su experiencia.
Este homenaje, realizado por Arde y la Asociación de Diseñadores Escénicos, es también una invitación a recorrer su archivo, las entrevistas y los textos dedicados a Amaya Clunes, para que su legado siga circulando y encontrando nuevas generaciones.
Gracias, Amaya 🖤
Entrevista Amaya Clunes parte 1:
Archivo Amaya Clunes en Arde:
Texto “Archivo Amaya Clunes: entre relatos y huellas sensibles» de Laura Ramos:



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